Posted on / by Marta Bonilla / in Sin categoría

La abuela ‘filo’

Qué bonito es encontrar a personas que dan por hecho que “ayudar es lo normal, lo que se debe hacer y en ningún caso algo excepcional y que deba llamar la atención”. Son palabras de Filomena, que a sus 96 años de edad nos da lecciones por doquier: de humildad, de entrega, de sacrificio, y de una cualidad que poco se practica: la capacidad y la voluntad de colocarse en un segundo plano en pro de los demás.

El ‘egoísmo’ y las llamadas de atención que suelen tener los mayores cuando ‘vuelven a ser niños’ no tienen cabida en ella”.

Nos cuenta una de las personas que mejor la conoce en este mundo, Miguel, su hijo. 

Con su antigua máquina de coser Singer, Filo aprieta todos los días el pedal para dar las últimas puntadas para rematar batas y mascarillas que ayuden a combatir esta pandemia.

Esta es Filo, o como ella misma se presenta: ‘la abuela Filo’. La representación por excelencia de una frase que desde Somos Esenciales tendemos a repetir: “buscamos a personas que con la humildad de quien no pretende ser ejemplo de nada, se convierten en ejemplo de todo”. Y hoy tenemos la suerte de habernos topado con ella.

Conocimos su historia indagando por Twitter. Filo ha sido noticia en cabeceras y medios nacionales durante las ultimas semanas. ‘Filomena Martín. A sus 96 años, esta vecina de Sonseca (Toledo) cose batas y mascarillas para ayudar a los sanitarios’. “Eso son tonterías”, responde ella con el carácter que le caracteriza ante el impacto mediático que ha tenido su historia, “lo que hace falta es que lo que hemos hecho sirva para algo”.

Y tanto que ha servido, así nos lo relata Miguel.

En nuestra familia, la abuela Filo es la que cose todos los descosidos y hace arreglos de la ropa porque eso le sirve de distracción, así que cuando la mujer de uno de sus nietos, les pidió́ ayuda para un hospital de Toledo, porque no disponían de equipos de protección, se puso manos a la obra junto a sus hijas.

A todos nos ha sorprendido este impacto mediático ya que el vídeo se grabó para que sus sobrinas de Madrid vieran lo que estaba haciendo a sus 96 años y lo que menos esperábamos es que trascendiera de esta manera. No solo porque la única intención era la de ayudar sino porque muchísima más gente ha hecho lo mismo, incluso de edades avanzadas. Lo que puede llamar más la atención es la edad pero la acción es la misma que han realizado muchísimas personas de nuestro país.

Ella lo ve como algo normal y quitando merito a lo que ha hecho, porque <<es lo que hay que hacer, que cada uno debe colaborar en lo que pueda>>.

Filo es una mujer de carácter e ideas claras, pero a la vez es comprensiva y siempre ha pensado y piensa en los demás antes que en ella misma.

Le apasionan la costura y la cocina, es muy buena haciendo las dos cosas, aunque en la última ya solo dirige y supervisa. Le encanta hacer carne membrillo, dirigir ‘la matanza del cerdo’ para que echen bien todas las especias, ha hecho siempre cantidades de callos y carne con tomate para los cumpleaños y en Navidad todavía hace figuritas de mazapán artesano.

Cuando era joven le apasionaban los animales, dice que disfrutaba más cuidando de sus vacas que saliendo de paseo.

Algo que también le encanta es tener a la familia alrededor. Estar con sus hijos, yernos y nuera y que sus nietos y biznietos vayan a verla es algo con lo que disfruta muchísimo aunque cuando tiene costura no levanta la vista ni hace caso a nadie hasta que no lo termina”.

Así es Filo, ni heroína ni una celebridad. Una mujer que cada día levantan a las 9, la asean y la preparan el desayuno. Una persona de costumbres, cuyo día a día lo dedica a  “su tarea”: la costura. Hace paños a ‘vainica’, cestitas para bebés, cortinas o cojines para los nietos…Y si no tiene “corte”, raja aceitunas, limpia almendras para tostarlas, o pela patatas para hacer tortilla.

Cuando hablamos con Miguel acerca de Filo, nos comentó que todos los vídeos e imágenes que tenía de ella cosiendo eran los mismos que los medios habían sacado a la luz. Pero ni la primicia ni la noticia en sí era lo que deseábamos destacar sobre ella,  sino conceder toda nuestra admiración y reconocimiento a una persona que declara sin andarse con rodeos que “ayudar es lo normal, lo que se debe hacer y en ningún caso algo excepcional y que deba llamar la atención”.

A nosotros nos ha llamado la atención tu testimonio, Filo. El mundo necesita de más personas como tú.

Gracias, Miguel, por retratarnos a tu madre con tanto cariño.